La película en cortometraje " El Perfil de lo Invisible " la realizé con más de 5000 dibujos, tanto en su guión como en el desarrollo artístico de la totalidad de los dibujos a principios de los 70's en sucesivos períodos que culminaron varios años despues. La película la realizé en 8 dibujos por segundo para producir un efecto de cámara lenta que interiorizaba el movimiento de las imágenes al ritmo de la respiración para conferirles su mayor plenitud rítmica y estética dentro de una concisión minimalista. Fué realizada íntegramente contrastando los dibujos en blanco y negro para condensar al máximo la potencia de la expresión. Las imágenes en su mayoría prescindieron de acetatos porque tanto los personajes como los fondos interactuan en el movimiento.
La película narra en imágenes un mito de contenido simbólico referido a seres arquetípicos a partir de la manifestación del Ser, la Unidad, en la existencia a travez de la Dualidad de los opuestos, lo que los Chinos denominan el Yin y el Yang.
Se inicia la película en la oscuridad de la caverna Platónica con el personaje yuxtapuesto de la Dualidad hombre-mujer, unidos en una cópula que late o respira como un solo ser. De éste personaje inicial brota de la boca de ella, ella misma que sale de la caverna al exterior por su propia silueta al modo de puerta. Luego la sigue exhalado el hombre que va a ser el protagonista de un viaje tanto interno como externo en un mundo mitológico poblado de seres con características zoomórficas que interactuan en el transcurso con él. En su viaje solitario en un mundo hostil o empático se encuentra en situaciones de perpetuas metamorfosis que oscilan entre continente y contenido, sujeto y entorno, conciencia y mundo, dirigiéndose hacia la meta del viaje, el retorno al Origen ( el mito del Eterno Retorno ), es decir la unión con su complemento, el opuesto primigenio, el personaje inicial femenino, para volver a fundirse en la Unidad Primordial.
La película está dibujada con una caligrafía que evoca a los cuatro elementos de la Alquimia: agua, tierra, aire y fuego incorporados al delineado de los personajes y elementos y donde las composiciones de un movimiento espiralado recurrentemente desembocan en el retorno al origen del tiempo que se desenrrolla.
Los personajes zoomórficos que van apareciendo e interactúan con el sujeto protagonista, en una continua metamorfosis, guardan una analogía arquetípica con la Cosmovisión Precolombina del mundo de arriba: el águila, el mundo del medio: el felino, y el mundo de abajo: la serpiente ( en la película el pez.)
Desde el inicio de la película se representa el concepto Budista de la ilusión o Maya en la conciencia del viajero, por la representación del espejismo ( un pájaro de agua que se reproduce y se esparce hasta que se esfuma ) en el desierto.
Las metamorfosis en la película representan la oposición dialéctica de fuerzas a travez de los personajes que luchan y se devoran en la batalla por la supervivencia, generando nuevas situaciones que continuan el hilo de la narración.
Como el norte o guía de su viaje, al protagonista masculino se le presentan imágenes durante el sueño del objeto del deseo, la evocación lírica de la mujer primordial como fín de su viaje. Ella en el sueño, aparece en el horizonte del mar y asciende al cielo como la Aurora dando a luz al Sol donde en la escena final dos gaviotas sobrevuelan en círculos hasta que se superponen en una sola, la fusión con el orígen.
La musicalización de la película (que me encargó para su realización inicialmente Arturo Sinclair), fué creada por Arturo Ruiz del Pozo, acompañado de Raul y Juan Luis Pereira, Fernando Silva, y Sebastian Montesinos, integrantes del grupo El Polen.
La película fué producida por etapas con el apoyo primero de Arturo Sinclair, luego de Carlos Ferrand y al final por Estudios Telecine.
Autor: Gonzalo Pflucker